El buen mal

Puntaje
Cuentos que inquietan sin sustos, con culpa, duelo y vínculos torcidos. Schweblin crea tensión sensorial. Una antología que no te da todo servido, sino que te deja completarlo con tu propia cabeza.

Hay algo en la narrativa de Samanta que te traslada a un estado lúgubre, sensorial y místico. Es una especie de tensión dramática que te agita el corazón y te pone los nervios de punta. Y lo hace con cuentos cortos que calan y te dejan intranquilo. El buen mal no es la excepción.

Lo que más me gusta es que la incomodidad no viene de sustos. Viene de lo humano. De vínculos que se tuercen, de culpas que se quedan viviendo en la casa y del duelo que nunca se va por completo. Escenas que parecen normales hasta que algo se desacomoda un milímetro, y ya nada es igual. Una incertidumbre sostenida, como si el libro te mantuviera en alerta sin darte un motivo claro.

Mi cuento favorito es El ojo en la garganta. Por el simbolismo del dolor y la culpa, y por cómo lo sostiene sin ponerse a explicarte la vida. Hay un teléfono que suena por la noche y ese sonido se vuelve una presencia. Un padre y un hijo que enfrentan las consecuencias de un accidente que los marca de por vida. Una historia que te estruja el corazón. 

Mi segundo favorito es William en la ventana. Lo que me atrapó fue esta idea de que el amor por alguien puede ir más allá de lo emocional y volverse otra cosa. Como si el vínculo no estuviera solo dentro de uno, también estuviera afuera. Es un cuento que te deja pensando en el miedo al futuro, en la pérdida, y en esa pregunta incómoda sobre cuánto de uno se va con el otro.

El resto de relatos sostiene el mismo pulso, aunque no todos me pegaron igual, y me parece justo decirlo. Hay cuentos que se sienten como un golpe seco, y otros como una molestia fina que se te queda en la piel. 

El buen mal es un libro para leer con el alma. Para leer despacio, ideal de noche, cuando puedes quedarte un rato en silencio después de cada cuento. Si buscas historias cortas que te apretujen el pecho y te dejen intranquilo, acá tienes una muy buena opción. Y si te gusta que un libro no te lo dé todo servido, sino que te deje completarlo con tu propia cabeza, este te va a encantar.

Arnold Camus
Arnold Camushttp://www.arnoldcamus.com
¡Hola! Soy Arnold Camus, comunicador de profesión y lector por amor. Hace 10 años creo contenido para Leerlo Todo, un espacio en la internet donde comparto sobre los libros que leo, los que quiero leer y noticias del mundo literario.
Cuentos que inquietan sin sustos, con culpa, duelo y vínculos torcidos. Schweblin crea tensión sensorial. Una antología que no te da todo servido, sino que te deja completarlo con tu propia cabeza. El buen mal